Estrés y fertilidad: ¿puede el estrés afectar la ovulación?

¿Puede el estrés afectar la ovulación? El estrés intenso o prolongado puede asociarse con cambios en el ciclo menstrual, pero no todo estrés altera la fertilidad. Descubre qué sabemos, qué señales observar y cuándo consultar.

estres-y-fertilidad-puede-un-estilo-de-vida-aceler-image

¿Puede el estrés afectar la ovulación?

Sí, el estrés intenso o prolongado puede influir en el ciclo menstrual y, en determinadas circunstancias, asociarse con alteraciones de la ovulación. Sin embargo, sentirse estresada no significa automáticamente que una mujer vaya a dejar de ovular o que no pueda quedarse embarazada.

La relación entre estrés y fertilidad es compleja. Intervienen factores psicológicos, hormonales, metabólicos y de estilo de vida, y no todas las personas responden al estrés de la misma manera.

Por eso, es mejor evitar dos extremos: afirmar que el estrés no importa en absoluto o responsabilizarlo de cualquier dificultad para conseguir un embarazo.

¿Cómo puede influir el estrés en el ciclo menstrual?

El ciclo menstrual está regulado por la comunicación entre el cerebro, la hipófisis y los ovarios, conocida como eje hipotálamo-hipófisis-ovario.

En situaciones de estrés fisiológico o psicológico importante, esta regulación puede verse alterada.

Una manifestación clínica reconocida es la amenorrea hipotalámica funcional, en la que se reduce la actividad hormonal necesaria para mantener ciclos menstruales normales. Puede estar relacionada con una combinación de factores como estrés psicológico, ingesta energética insuficiente, pérdida de peso o ejercicio intenso.

Pero esto no significa que un día difícil en el trabajo o unas semanas de preocupación vayan necesariamente a impedir la ovulación.

¿El estrés aumenta el cortisol y bloquea la ovulación?

This question is important because it corrects the oversimplification in the current article.

El cortisol participa en la respuesta del organismo al estrés, pero reducir toda la relación entre estrés y fertilidad a “más cortisol = no hay ovulación” sería demasiado simple.

Los sistemas que regulan la respuesta al estrés y la reproducción interactúan de múltiples maneras.

Además, algunos estudios que han investigado estrés y fertilidad han utilizado diferentes marcadores biológicos. Por ejemplo, investigaciones prospectivas han encontrado asociaciones entre niveles elevados de alfa-amilasa salival, otro marcador relacionado con la respuesta al estrés, y una menor fecundabilidad o un mayor tiempo hasta conseguir un embarazo.

Estos resultados muestran una asociación, pero no demuestran que el estrés sea por sí solo la causa de infertilidad.

¿Puede el estrés retrasar la menstruación?

Sí, el estrés puede ser uno de los factores relacionados con retrasos o ausencia de menstruación, pero existen muchas otras posibles causas.

Entre ellas pueden encontrarse:

  • embarazo;
  • síndrome de ovario poliquístico (SOP);
  • alteraciones tiroideas;
  • cambios importantes de peso;
  • alimentación insuficiente;
  • ejercicio físico excesivo;
  • determinados medicamentos;
  • otras alteraciones hormonales.

ACOG incluye el estrés entre las posibles causas de amenorrea secundaria, pero precisamente porque existen muchas explicaciones posibles, un cambio menstrual persistente no debería atribuirse automáticamente al estrés.

¿Un ciclo diferente significa que no has ovulado?

No necesariamente.

Es normal que exista cierta variación entre ciclos.

ASRM señala que incluso entre mujeres con menstruaciones generalmente regulares puede existir variación en la duración de los ciclos. Los ciclos sin ovulación ocasionales son relativamente poco frecuentes entre mujeres que menstruan regularmente.

Por tanto, que la menstruación llegue unos días antes o después de lo esperado no demuestra por sí solo que no haya habido ovulación.

Esto conecta perfectamente con algo que hemos ido estableciendo en los otros artículos:

El ciclo menstrual no funciona como un reloj.

¿Cómo saber si tu ventana fértil ha cambiado?

No podemos saberlo simplemente porque una mujer se sienta estresada.

Si deseas comprender mejor tu ciclo, puedes observar diferentes señales relacionadas con la fertilidad, como:

  • cambios del moco cervical;
  • pruebas urinarias de LH;
  • temperatura basal;
  • seguimiento de las fechas del ciclo;
  • otros signos fisiológicos relacionados con el período fértil.

La ventana fértil puede variar entre ciclos incluso en mujeres con ciclos regulares, por lo que observar señales del ciclo puede aportar información adicional a la predicción basada únicamente en fechas.

[Enlace interno: Cómo saber si estás ovulando: 10 signos de ovulación y días fértiles]

Estrés al intentar quedarse embarazada: cuidado con convertir el seguimiento en otra fuente de presión

Cuando una pareja desea conseguir un embarazo, identificar la ventana fértil puede ser útil. Pero intentar acertar constantemente el momento exacto de la ovulación también puede convertirse en una fuente adicional de presión.

ASRM señala que, aunque algunas mujeres consideran útiles los métodos de conocimiento de la fertilidad, otras pueden experimentar mayor estrés cuando las relaciones sexuales se programan estrictamente según las predicciones de ovulación.

Por eso, el seguimiento del ciclo debería proporcionar información, no convertirse en una obligación de conseguir un resultado perfecto cada mes.

Para quienes están intentando concebir, mantener relaciones sexuales cada uno o dos días durante la ventana fértil ofrece las mayores tasas de embarazo, pero hacerlo dos o tres veces por semana produce resultados casi equivalentes.

[Enlace interno: Cómo quedar embarazada: 8 consejos para aumentar las posibilidades de concepción]

¿Dónde encaja Maybe Baby?

Maybe Baby es un microscopio reutilizable que permite observar patrones de cristalización en una muestra de saliva seca.

Estos patrones se han estudiado como una señal asociada al período fértil, aunque la evidencia científica sobre su capacidad para identificar con precisión el momento de la ovulación no es uniforme.

Puede utilizarse como una herramienta adicional para observar cambios relacionados con la fertilidad durante el ciclo, teniendo en cuenta sus limitaciones.

Una característica práctica es que permite realizar observaciones repetidas utilizando saliva y un dispositivo reutilizable, sin necesidad de realizar una nueva prueba urinaria desechable en cada observación.

[Enlace interno: Maybe Baby: cómo funciona para identificar los días fértiles]

¿Puede seguirse el ciclo durante varios meses?

Sí. Registrar las observaciones durante varios ciclos puede ayudar a familiarizarse con los propios patrones y reconocer cuándo un ciclo se comporta de manera diferente a otros.

Esto no significa que la ovulación vaya a producirse siempre el mismo día ni que un dispositivo se vuelva clínicamente más preciso simplemente por utilizarlo durante más tiempo.

Pero observar el ciclo longitudinalmente proporciona algo que una única medición aislada no puede ofrecer: contexto sobre cómo varían tus propias observaciones de un ciclo a otro.

¿Reducir el estrés aumenta la fertilidad?

No podemos prometer que reducir el estrés hará que una mujer se quede embarazada.

Cuidar el sueño, la actividad física, la alimentación, las relaciones personales y el bienestar psicológico puede mejorar la salud y la calidad de vida. En personas con estrés importante o determinadas formas de disfunción hipotalámica, abordar los factores psicológicos y de estilo de vida también puede formar parte del tratamiento.

Pero decirle a una mujer con dificultades para concebir que simplemente necesita “relajarse” puede ser incorrecto y contraproducente.

Las dificultades de fertilidad pueden tener numerosas causas y merecen una evaluación adecuada cuando está indicada.

¿Cuándo conviene consultar con un profesional?

Consulta con un profesional sanitario si:

  • tus ciclos cambian de manera importante o persistentemente;
  • pasan más de 45 días entre menstruaciones de forma repetida;
  • dejas de menstruar durante tres meses o más sin una explicación conocida;
  • tienes otros síntomas hormonales o ginecológicos;
  • tienes dificultades para conseguir un embarazo.

La Endocrine Society recomienda evaluar los ciclos que persistentemente superan los 45 días o una amenorrea de tres meses o más.

Conclusión

El estrés y la fertilidad están relacionados, pero la relación no puede reducirse a “estrés = no ovulación”.

El estrés intenso o prolongado puede formar parte de las circunstancias que alteran el ciclo menstrual en algunas mujeres, mientras que pequeñas variaciones entre ciclos también pueden ser completamente normales.

Si estás intentando conseguir un embarazo, conocer tu ciclo puede ser útil, pero el seguimiento de la fertilidad debería ayudarte a comprender mejor tu cuerpo, no convertirse en una nueva fuente de presión.

Fuentes

American Society for Reproductive Medicine (ASRM). Optimizing natural fertility: a committee opinion. Fertility and Sterility. 2022.

American Society for Reproductive Medicine (ASRM). Fertility evaluation of infertile women: a committee opinion. 2021.

Endocrine Society. Functional Hypothalamic Amenorrhea: Clinical Practice Guideline. 2017.

Lynch CD, et al. Preconception stress increases the risk of infertility: results from a couple-based prospective cohort study—the LIFE study. Human Reproduction. 2014. PMID 24664130.

Aviso médico

Este artículo tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional sanitario. Los cambios persistentes del ciclo menstrual o las dificultades para conseguir un embarazo pueden tener múltiples causas y deben valorarse individualmente.


Aprende a reconocer tu ventana fértil

Conoce los principales signos de ovulación y qué pueden indicarte sobre los cambios de tu ciclo menstrual.

Ver signos de ovulación